Niños y oír

Aproximadamente dos de cada 1000 bebés sufren alguna merma auditiva. Una ligera pérdida auditiva puede retrasar el desarrollo del habla y el idioma. Por eso es muy importante reaccionar lo antes posible. Para conocer la capacidad auditiva de su hijo los médicos pueden hacer una serie de pruebas en función de la edad y las aptitudes. La mayoría de los bebés con insuficiencia auditiva pueden beneficiarse del uso de aparatos auditivos u otros amplificadores. Existen además muchos programas de terapia y formación.

La cóclea ya está plenamente desarrollada en la semana 20 del embarazo. Dentro del seno materno los niños pueden escuchar voces o música. Los neonatos primero tienen que aprender a utilizar su capacidad de oír. Los siguientes grados de desarrollo son una referencia sobre el desarrollo normal del habla. Si su hijo tiene un atraso superior a tres meses la causa puede ser una insuficiencia auditiva.

  • 9 meses:

    9 meses:

    El bebé muestra que puede entender palabras sencillas como "mama", "papa", "no" o "adiós".

  • 10 meses:

    10 meses:

    Forma las primeras palabras comprensibles.

  • 18 meses:

    18 meses:

    Ya es capaz de entender frases sencillas. Reacciona a requerimientos orales identificando objetos conocidos o señalando partes del cuerpo. Debería disponer de un vocabulario hablado de 20 a 50 palabras y utilizar frases cortas como "no quiero", "vete", "mama llevar".

  • 1 año:

    1 año:

    El niño ya sabe decir una o varias palabras.

  • 24 meses:

    24 meses:

    El vocabulario hablado comprende ahora al menos 150 palabras que pueden ser utilizadas en frases cortas. El idioma debería ser comprensible en gran parte también para adultos que no están con el niño a diario. El niño es capaz de permanecer sentado y escuchar explicaciones sobre los libros de imágenes.

  • 3 a 5 años:

    3 a 5 años:

    El niño ya puede expresarse oralmente para comunicar sus deseos y sentimientos, transmitir información y plantear preguntas. A edad preescolar debería entender prácticamente todo lo que se dice. El vocabulario se amplía de 1000 a 2000 palabras, con las que puede formar frases complejas. Al final del periodo preescolar debería pronunciar con claridad todos los sonidos del idioma.

Audífonos para niños

En los últimos años se ha progresado mucho en el desarrollo de los aparatos auditivos. Para los niños se adaptan en general los aparatos retroauriculares. Estos ofrecen la mejor señal, son pequeños y están disponibles en colores bonitos. Los aparatos intraauriculares, colocados en el interior del oído, no son recomendables para niños pequeños pues estos necesitan la mejor señal para poder desarrollar su compresión oral. Para los niños mayores también se dispone de equipos con receptor externo. Estos aún pueden tener un diseño más pequeño y atractivo. El micrófono se encuentra también aquí en la caja detrás de la oreja, el altavoz ("receptor") está colocado sin embargo en el meato auditivo.

Pero el mejor aparato sirve de poco si la batería es insuficiente. Para los más pequeños es especialmente importante un sonido brillante, para que la comprensión oral pueda desarrollarse de forma óptima. La calidad de la batería repercute en ello. Con power one se aprovecha al máximo la capacidad de amplificación del aparato. La tensión eléctrica no se debilita paulatinamente, sino que se mantiene constante casi durante toda la carga de la pila.

Gracias a su revestimiento, power one es resistente al sudor, la lluvia u otras condiciones ambientales extremas. Así su hijo podrá retozar y jugar al aire libre con sus amigos sin problemas.

  • Sistemas FM

    Sistemas FM

    Incluso el mejor aparato puede ser insuficiente en determinadas situaciones. A veces nos impiden oír las interferencias, la acústica del espacio o la distancia. Para ello existen sistemas por radio capaces por ejemplo de transmitir la voz del maestro directamente al oído, clara y sin distorsiones.

  • Implantes de cóclea

    Implantes de cóclea

    Un niño sólo puede beneficiarse del uso de un aparato auditivo si las células sensoriales ciliadas del interior del oído están intactas. Si no fuera el caso, pero el nervio auditivo funciona, la alternativa es un implante de cóclea. Se trata de un aparato médico, que se implanta mediante una operación, y envía sus impulsos directamente al nervio auditivo. Tales implantes son aptos para niños a partir de un año. power one es la única marca de baterías del mundo recomendada por Cochlear, el líder del mercado en implantes.

     

  • APD

    APD

    Aproximadamente un 3% de los niños sufre ADP, el doble de niños que de niñas. ADP o también CADP son las siglas en inglés de los trastornos en la percepción y el procesamiento auditivo (central). El APD puede ser confundido fácilmente con una insuficiencia auditiva.

    Aunque los afectados poseen en general una capacidad auditiva normal. Lo que falla es la vía por la que el cerebro procesa la información oída. Las personas con ADP tienen dificultades para concentrarse en el habla y recordarlo. Son capaces de utilizar mejor la información que reciben a través de los ojos.

    Muchos no reconocen por ejemplo el significado de un énfasis especial en una determinada parte de la frase (p. ej. "Mañana me voy a BERLÍN" en contraposición a "MAÑANA me voy a Berlín"). Confunden sonidos como la "m" y la "n", la "d" y la "t". Mezclan el orden temporal de lo escuchado, confundiendo por ejemplo "sopa" y "sapo", "alba" y "bala" o "lata" y "alta". El trastorno se ha manifestado también en no poder determinar la dirección de la que procede el sonido o no poder entender lo hablado por el ruido de fondo.

    ADP puede ser congénita o causada por una enfermedad, p. ej. una inflamación persistente del oído medio o una lesión en la cabeza. Las causas reales aún son desconocidas. Los otorrinolaringólogos o audiólogos-podólogos ofrecen asesoramiento sobre el diagnóstico y la terapia.